Siguiendo con mi intención de colgar en este blog todo lo relativo a personas, eventos y recuerdos importantes en mi vida, en esta ocasión quiero hablar un poco sobre mi padre.
Estoy comenzando esta carta que él ya nunca podrá leer, y no puedo evitar acordarme de "sus castigos", cuando era pequeña, siempre que me castigaba por algo que había hecho, me decía, no vas a salir en X dias, y además cada día tienes que escribir dos o tres cuartillas. En su afán porque sus hijos estudiaramos todo lo que él no habia podido estudiar, le daba mucha importancia a la lectura y la escritura, algo que le agradeceré toda la vida, porque con esta particular forma de castigarme, contribuyó muy positivamente a mi amor por las letras, tanto es así que aún hoy en día leo, siempre que me lo permite el tiempo, incluso en el cuarto de baño, que es el único sitio donde mis hijos me dejan un rato de paz. Nunca podré olvidar su eterna pregunta al llegar a casa "¿como van los libros?".
Mi padre se llamaba Emilio, y era camarero de profesión, nunca pude disfrutar de un domingo de fiesta con el en casa, y en las fiestas señaladas como Navidad, Fallas, Pascua... él siempre tenía que trabajar, pero cuando libraba entre semana, sacaba algún rato para hacer conmigo lo que otros padres hacian con sus hijos los fines de semana. Recuerdo todas y cada una de las películas que me llevó a ver al cine, y todas las vuelvo a ver con un cariño especial. Igual que yo, mi padre adoraba la playa, y siempre que nos marchabamos a pasear por la mañana, me llevaba a la malvarrosa o al saler, muchas veces nos ibamos hasta Cullera y siempre me decía vamos a vender la casa del pueblo y nos vamos a comprar un apartamento aquí, no pudo ser....
Cuando el murió, yo tenía sólo 17 años, y lo he echado de menos en innumerables ocasiones importantes de mi vida y lo sigo haciendo, lo echo de menos todos los días porque siempre hay algo que me hace pensar en él, cuando miro a mis hijos jugar con su abuelo paterno al que adoran, siento cierta envidia sana porque él nunca va disfrutar de nietos, del mismo modo en que no pudo disfrutar de sus hijos porque tenía que trabajar.
A pesar de que lo perdí antes de tiempo, conservo un sinfin de recuerdos con él, ahora estamos en Navidad, y siempre en Nochebuena, me acuerdo de una en concreto. En mi casa nunca se celebró Papa Noel, siempre venian los Reyes Magos, y mientras mis amigas disfrutaban las navidades jugando con sus regalos traidos por el anciano de traje rojo, yo esperaba ansiosa la llegada de los tres de oriente. Sin embargo, aquella Nochebuena, estabamos todos cenando en casa, mis padres, hermanos, la abuelita Milagros, tios y primos. Hacia el final de la cena, mi padre se levantó para ir al baño, y al volver me dijo "corre, corre que acabo de ver a Papa Noel salir volando de la terraza con sus Renos", inocente de mí salí corriendo con la intención de decirle que porque nunca se acordaba de pasar por mi casa, pero para mi sorpresa allí estaba la bici más bonita del mundo, la recuerdo perfectamente, era una Orbea blanca y azul y tenía dibujados globos de colores, seguramente pensareis que era una bici corriente igual al resto de bicicletas de la época, pero para mí fue mucho más, era la primera vez que Papá Noel paraba en mi casa, y en mi conciencia infantil, se lo debía a mi Papá por haberlo visto marcharse volando con sus Renos.
También recuerdo con especial cariño el cine Gran Vía, en el que ví por primera vez una pelicula en el cine, como he dicho antes, mi padre era camarero, y trabajaba en Aquarium junto al cine, a veces me iba con él y me dejaban entrar gratis al cine. La primera película que ví fue E.T. el extraterrestre, no puedo evitar llorar cada vez que la veo, y a esta le siguieron muchas más, algunas de ellas como Hook, el capitán Garfio, llegué a verlas hasta seis o siete veces.
Cada año llenaba una hucha con las monedas que le daban de las propinas, y cuando acababa el curso la abriamos y me daba el dinero para que me lo gastase durante esos meses en el pueblo, ¡era la más rica de todas las amigas en verano!. Yo me iba al pueblo con mi abuela a comienzos de Julio, y en agosto llegaban mis padres que tenían entonces su mes de vacaciones, Él siempre era el que nos llevaba a bañarnos al pantano, mañana sí mañana también, subiamos en el Ford Scort rojo, mi padre, yo y mis seis o siete amigas, sin sillitas especiales para niños y por supuesto sin cinturon de seguridad, pero lo pasabamos en grande bañandonos, y creo que él también disfrutaba de nuestra compañia porque era el único padre que se dignaba en llevarnos.
Reconozco que a veces tenía un caracter algo especial, y cuando se enfadaba dejaba de hablar, y a mi me daba mucha rabia y en cuanto podía se lo hacía saber, creo que a mí me permitía decirle cosas que no le hubiera permitido a nadie, a veces pienso que nuestro caracter es muy parecido..., por eso siento que lo perdí demasiado pronto, no me dió tiempo a concocerlo como adulta y creo que hubiera sido un pilar importante en el que apoyarme en los momentos duros.
Recuerdo que el verano antes de morir, tuvo una discusión con mis hermanos, y fué la primera y última vez que lo ví llorar, subió las escaleras de la casa del pueblo que en aquel momento estaba en obras, y se sento en un escalón con su cara entre las manos y llorando como un niño, intente consolarlo, y creo que agradeció mi presencia. Cada vez que subo a la parte de arriba de la casa, me gusta sentarme en el mismo sitio donde lo abracé, porque lo siento cerca.
Creo que hay mucho de él en todos nosotros y por eso su recuerdo sigue vivo, por eso su estela sigue brillando en el corazón de todos los que lo conocimos, y no podemos evitar esbozar una sonrisa al pensar en su forma de bailar, al recordar el sabor de su sorbete de limón, y un sinfin de detalles que lo hacian único.
Te quiero Papá.
Besos
Karolbar.
Si tuviera que expresar en este momento lo que siento,no podría...ese nudo en la garganta y las lágrimas que brotan impiden que emita algún sonido que no sea un leve sollozo.He perdido la cuenta de tantos recuerdos que se atropellan en mi cabeza.Tantas imágenes que se han quedado para siempre en el fondo de mi recuerdo meciéndose y emergiendo del fondo como burbujas a la superficie.Emilio el "camarero"nunca morirá gracias a ti,a mi,a Oscar a la mamá y a tánta gente que lo llevará siempre en su corazón.Un beso Carol.
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